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 El último entrenamiento de Nayeli

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SoulFight



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MensajeTema: El último entrenamiento de Nayeli   Vie Abr 07, 2017 10:10 pm


Habíamos dejado pasar esa semana para que Nayeli pudiera recuperarse completamente para proseguir con el entrenamiento. No hicimos más sparring para que ella no se fuera a lastimar, sin embargo ella continuó haciendo ejercicio para no perder la condición que había ganado, además de proseguir también con la buena alimentación. Su musculatura había crecido notablemente, no era una fisicoculturista pero su abdomen parecía un poco más abultado con lo que parecían abdominales que comenzaban a marcarse. Así mismo sus brazos y piernas se veían torneados en cierta manera. Ya no parecía estar tan delgada como cuando peleó contra Yoali. Su cuerpo estaba algo cambiado, incluso yo lo podía sentir cuando me tomaba de la mano, o cuando me abrazaba. Sencillamente su fuerza había aumentado en gran medida, aunque aún creía que le faltaba más para poder vencer a Yoali. Aumentar 10kg de músculo en una semana era imposible, teníamos que buscar una manera de que Nayeli la pudiera derrotar sin necesidad de recurrir a la fuerza bruta. Es entonces cuando le conté de esto a mi hermana. Ella se llama Vanessa, le solemos decir “Vane” de cariño en la casa. Es muy atlética, siempre lo ha sido solo que su deporte no es la lucha. Le encanta el Judo. Desde que era chica la metieron a clases de Karate, donde consiguió su cinta negra a la edad de 12 años, pasándose a Tae Kwon Do, y después de una lesión que sufrió en la entrepierna después de que su ligamento se sobre estirara en una patada, estuvo fuera durante 3 años. Finalmente encontró a sus 16 años el Judo, que es la disciplina que jamás dejó. La ha estado practicando desde esa edad y ahora tiene 24 años. Son poco menos de 8 años de entrenamiento. No sabía si decirle, porque no tenía idea de cómo iba a reaccionar, pero si hay alguien que puede ayudar a mi Naye, es Vane.
Fui a visitarla al Dojo donde se quedó dando clases, ya que solo llega a casa a dormir después de sus clases de maestría en Bioquímica. Era un Dojo impresionante. Era amplio, pero no era inmenso. Parecía poder albergar clases de hasta 50 alumnos. Las paredes estaban recubiertas por madera clara que no brillaba por barniz, sino por su color que reflejaba bastante la luz. El piso estaba cubierto también por madera. No había duda de que el lugar realmente era de cierto prestigio. Nunca lo investigué demasiado, pero decían que el fundador de ese Dojo había sido campeón mundial en las olimpiadas Panamericanas. Igual lo consideraba un mito, nunca me esforcé por esclarecerlo y no importaba. Encontré a Vane justamente terminando su clase, ella estaba haciendo algunos estiramientos con un grupo de niños que no rebasaban los 10 años. Dos minutos después hizo que todos se dieran un aplauso y los dejó retirarse. Todos fueron directo al garrafón de agua osando vaciarlo con su insaciable sed, producto del intenso entrenamiento que mi hermana les había ofrecido. Me acerqué a ella, sin saber demasiado cómo explicarle lo que estaba sucediendo.
-Hermanito, ¿Al fin vienes a apuntarte para algunas clases de Judo? –Dijo ella, haciendo ligeros estiramientos con las muñecas.
-No en realidad –Repuse¬- De hecho quiero contarte algo que me está pasando, no me gustaría que nadie lo supiera pero sé que tú podrás ayudarme, Vane.
-¿Qué pasó, está todo bien? ¿Tienes problemas en la escuela o algo?
-No, no es eso, verás…
Comencé a contarle todo lo que había acontecido con Yoali hace tiempo y con Nayeli. El progreso que ella había estado teniendo en ese entrenamiento y durante los sparrings. También le conté lo que pasó con Miranda y como la había logrado derrotar. Depués de quedar meditativa durante un momento, mi hermana reaccionó.
-Por lo que me cuentas, Nayeli se ha estado esforzando mucho por lo que quiere
-Sí, lo ha hecho, todo el tiempo haciendo ejercicio y tratando de mejorar para no tener que acabar esta etapa de su vida marcada por esa horrible humillaión que sufrió. ¿Puedes ayudarnos?
-Puedo hacerlo, aquí el problema recae sobre ella. Por lo que puedo apreciar, su principal objetivo es la revancha, la venganza. Yo no quiero alimentar algo así. Me gustaría ayudarla de verdad. Puedo enseñarle técnicas para que alguien pequeño pueda someter a alguien más grande. Llaves de sumisión algo más efectivas que las usadas en la lucha libre. Pero este Dojo está caracterizado por estar en contra de la violencia.
-No pueden estar en contra de la violencia, ¡enseñan a los niños a pelear!
-Eso no es del todo cierto, nosotros enseñamos a los niños a defenderse. A saber usar su cuerpo si es completamente necesario, pero nosotros profesamos cierta filosofía. No nos gusta que los niños quieran usar el arte del Judo para hacer de las suyas o para fines violentos. Por eso inculcamos no solo las técnicas, sino también la historia y filosofía.
-Eso significa que no me vas a ayudar…
-No dije eso, trae mañana a Nayeli, será un domingo soleado por lo que dicen los pronósticos del clima. Hará bastante calor aquí. Voy a tener ayuda de mis mejores estudiantes. Un chico y una chica, son más o menos de su edad. Hablaré con ella y después comenzaremos con este entrenamiento. Sólo les queda una semana para practicar según me dijiste.
-¿A qué hora la traigo mañana?
-15:00 horas. En punto, la puntualidad es una de las más grandes cualidades que puede tener un practicante de Judo. Dile que use ropa cómoda porque de verdad va a sudar…

Así es como terminó la plática con mi hermana. No me quiso decir que es lo que quería comentarle a Nayeli antes del entrenamiento, pero yo no perdí tiempo y fui a buscarla para preguntarle las buenas nuevas. Llegué a su casa, todas las luces estaban encendidas y me dispuse a tocar el timbre de la puerta. No atendieron a la primera así que tuve que tocar por segunda vez. En ese momento apareció el padre de Nayeli en el umbral.
-Joven, ¿Tienes idea de que hora es?
-Son las 21:00 más o menos señor, disculpe las molestias. Necesito hablar con Nayeli. Me urge un poco ¿Podría dejarla salir solo un momento? Estaremos aquí mismo, no iremos a ningún lado pero lo que quiero decirle llevará un poco de tiempo.
Después de un breve sermón de su papá de que sería la única vez que la dejaría salir tan tarde, fue a llamarle para que bajara. Nayeli estaba vestida con un short de mezclilla. Seguramente por el calor que había estado haciendo toda esa semana, después de todo, el verano estaba a la vuelta de la esquina. Tenía puesta una blusa de manga corta con una imagen de “Randy Orton” en el frente. Sus piernas lucían de una manera increíble a la luz de la luna que nos rodeó. Afuera noe s que hiciera calor, pero el calor se acumula en las casas durante el día, provocando que esté ardiendo por las noches debido a ese curioso efecto.
-Hola amor, mi papá me dijo que tenías que hablar urgentemente conmigo ¿Qué pasa?
-Hola Naye, hablé hace un rato con mi hermana, Vanessa
-La que sabe Ju jitsu ¿No?
-Sabe Judo, pero sí. Le pedí ayuda finalmente para que pudiera entrenarte un poco en esas técnicas de sometimiento y esas cosas.
-¡Wow! ¿Es en serio, que te dijo?
-Despues de platicarle lo que tuviste con Yoali, me pidió que te dijera que nos veíamos mañana en el Dojo donde da clases a las 15:00. Quiere hablar contigo antes de comenzar el entrenamiento. Todo parece indicar que también quiere que practiques con dos de sus mejores estudiantes.
-Me parece bien, entre más recursos tenga en contra de la perra de Yoali, mejor…

Ese comentario me pareció algo fuera de lugar, no dije nada porque no quería aparentar que estaba tratando de defender a Yoali. Pero algo no parecía andar bien en Naye. Ella no solía expresarse así de Yoali, a pesar de lo que le hizo. Fue entonces cuando me di cuenta porque Vane me dijo que necesitaba hablar con ella. Infirió que quería hacerlo por venganza y ella me especificó claramente que no entrenaba personas para que hicieran daño a otras sin razón.

Nayeli y yo llegamos al lugar 10 mintuos antes para “dar buena impresión” como me dijo Nayeli. No era solo cuestión del entrenamiento. Estaba a punto de pelear con mi hermana mayor y creo que quería lucirse con ella. Solo suposiciones mías pero incluso en su ropa trataba de aparentar. Levaba un pants negro pegado con una sudadera. Le quedaba increíble el outfit y ella me confesó que debajo de la sudadera tenía un top deportivo y así mismo debajo del pants un short que hacía conjunto. Era por si necesitaba estar más “libre” al pelear.
Entramos al lugar, Vane ya estaba ahí, estaba calentando con los dos estudiantes que me había mencionado. Era muy extraño. Ambos parecían tener 10 años nada más. La niña era un poco más baja que Nayeli, de cabello rubio en dos coletas. No era muy largo pero era suficiente para que las coletas colagaran un poco. El chico era más o menos de la estatura de Nayeli. No parecía fornido. Tenía el cabello castaño oscuro y una mirada muy alegre, una alegría que se pierde con el paso de los años pero no le había pasado aún a él.
-Llegaron temprano –Dijo Vane– Me encanta eso muchachos, voy a presentarlos con mis estudiantes. Él es Eliott, el mejor estudiante masculino que tengo y ella es Sara, la mejor estudiante femenina que tengo. Chicos, ella es Nayeli y hoy entrenará con nosotros
Ambos asintieron y le hicieron una característica reverencia asiática a Nayeli, ella hizo lo propio pero poniendo cara de que no sabía qué hacía.
-Bien Nayeli –Dijo mi hermana- ¿Por qué estás aquí?
-Pues… yo supongo que para entrenar…
-¿Y para qué necesitas entrenar?
-Por qué quiero volverme más fuerte, mucho más fuerte.
-Tengo que seguir preguntando, disculpa ¿Para qué quieres adquirir esa nueva fuerza?
-Ash, hay alguien a quien quiero derrotar, ¿Todo esto importa? ¿Me vas a entrenar o no?
-Con calma, todo tiene que ser así en la vida, Nayeli. Comenzaremos por el principio. Después vamos a hablar. Sara, ponte de pie ¿Nayeli, estás preparada para enfrentar a Sara?
-Pero… tiene solo como 10 años ¿No importa?
-No –Respondió Sara- Vamos a pelear.
Nayeli sólo asintió con su cabeza, se quitó la sudaera dejand ver su ya casi marcado abdomen y sus brazos torneados. Su top deportivo enmarcaba bien sus hermosos pechos que, a pesar de no ser tan grandes, yo amaba. Hizo 5 minutos de estiramientos mientras sólo veía a la chica a quien le llevaba como 10cm de altura. Y se puso en guardia. Sara puso una guardia completamente distinta, parecía muy decidida en que ese estilo de guardia iba a funcionar a pesar de que estaba muy descubierta del pecho para recibir abdomen. Ellos tres vestían sus ropas de entrenamiento, en algún momento me dijeron que se llamaba Karategui pero no conozco el nombre de este tipo de traje para Judo. Sara se acercó lentamente a Nayeli, y ella no retrocedió. Entonces Nayeli, con una velocidad que a mí mismo me sorprendió, la tomó del cuello, poniendo a la pequeña niña rápidamente en candado, agachando su cabeza al lado de ella. Era clara la fuerza con la que logró dominarla tan rápido, pero era demasiado. Se comportó de una manera muy violenta al tomarla así y se veía que estaba apretando con fuerza, quizás seguí tratando de alardear e impresionar a mi hermana pero ella estaba inmutable en ese momento. Sara soltó un pequeño grito, se notaba debajo de los brazos de Nayeli que tenía la cara roja por la presión que ejercía. En un momento, Nayeli estaba tirada sacudiéndose.
Sara metió su mano derecha en el agarre de Nayeli, y con la otra sostuvo con fuerza su mandibula empujándola y haciendo que la llave se rompiera, el mismo empujón que rompió la llave llevó a Nayeli al piso, con Sara aún sosteniendo su mano. En un movimiento muy sencillo, Sara tomó a Nayeli por la muñeca con la mano izquierda y con la derecha tomó sus 4 dedos (omitiendo el pulgar) y doblándolos hacia adentro. Con su palma empujaba con gran fuerza la muñeca de Nayeli, sometiéndola al instante. El dolor era impresionante, porque Nayeli gritó con fuerza y se movía desesperadamente. Se notaba que el dolor no la dejaba pensar siquiera. Y era una llave muy sencilla. Estaba acabada
-Me rindo, me rindo, Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaa –Gritaba Nayeli desesperada-
-Sara –Dijo mi hermana- No la sueltes
-Entendido
En ese momento Sara apretó la sencilla llave con más fuerza haciendo que Nayeli se retorciera de dolor. Yo, sin darme cuenta, podía gozar los gritos desesperados de Nayeli que no se conseguía soltar porque cuando lo intentaba, Sara solo apretaba más devolviéndola al piso.
-Me rindo, por favor, ya no más. AGHHHHHHHHHHHHHh porfavor!!!!!
-Puedes soltarla –Dijo mi hermana-
Nayeli se quedó un momento, dolida por su muñeca y Sara volvió a su asiento, su cara aún sguía algo roja por el apretón que le dio Nayeli, pero estaba tranquila. No se veía molesta ni nada. Era como si solo siguiera órdenes de Vanessa
-¿Lista para el segundo round, Nayeli?
Nayeli se levantó tomando su brazo en señal de dolor, pero asintió con la cabeza mientras se limpiaba una lágrima que escapó de su ojo derecho. No creí jamás ver a Nayeli siendo derrotada tan fácil, pero esa no era una derrota humillante. A pesar de que su contricante era claramente más débil, era una derrota que parecía ser justa. Sin rencores por parte de Sara, pero se veía que de parte de Nayeli sí.
-Es tu turno Eliott, levántate y ponte en posición.
El chico se levantó y rápidamente adoptó una posición de combate antes que Nayeli. Ella subió los puños como siempre hacía y entonces él cambió su posición, parecía que cambiaban cada vez que se enfrentaban y dependiendo de con quien se enfrentaran. Ellos tenían un tamaño similar, pero yo sabía a donde iba esto. Nayeli no iba a poder con él. Esta vez él se lanzó primero para tratar de tomar a Nayeli por las piernas y tumbarla, lo logró con facilidad. Nayeli trató de tomar su cabeza para aplicarle una Triangle Choke pero fue inútil. Era muy rápido y ella no logró agarrarlo. Se levantó y volvió a adoptar la misma posición, dejando que Nayeli se levantara también. Ella estaba un poco más enfocada, quería precisar sus movimientos para neutralizarlo, pero no sabía si podía. Su técnica era muy rápida. En cuanto ella trató de tomarlo por el cuello como a Sara, él tomó su brazo derecho, torciéndolo hacia enfrente y con su pierna hizo que Nayeli rodara con facilidad por el piso. Ella azotó fuerte con su espalda baja y se incorporó de nuevo. Pero mientras ella trataba de ubicar la posición de su contrincante, él apreció por detrás de ella. La tomó por su pierna derecha y luego pasó por debajo de sus dos piernas, haciendo que girarara su cuerpo completamente y cayera violentamente contra el suelo. Nayeli se estaba cansando. Su cuerpo azotaba una y otra vez contra el suelo y no podía siquiera capturar al chico entre sus brazos. Fue hasta cuando ella estaba muy agotada, que Eliott quiso terminar con eso. Ella lo atacó con una patada en desesperación, él tomó la pierna fornida de Nayeli y la jaló hacia él, haciendo que se cayera, justo después tomó su otra pierna sin problemas por el cansancio de Nayeli y formó una figura 4. Se dejó caer de sentón provocando que las rodillas de Nayeli se estiraran y provocaran el dolor en sus articulaciones. Ella trataba de zafarse haciéndose a un lado pero era inútil, él no permitía que siquiera se moviera. Después de dos minutos tratando de liberarse sin éxito. Comenzó a tapear el piso y las piernas de Eliott en señal de rendición, él ni siquiera se inmutaba de eso.
-¡Basta!- Le dijo mi hermana a Eliott pero él no hizo nada. Y mi hermana no volvió a repetir que se detuviera
Eliott estaba con la cara de concreto, y haciendo sufrir a mi Nayeli en su figura 4. Los pechos de Nayeli se movían violentamente mientras ella entraba más y más en desesperación. Yo lo disfrutaba un poco, verla dominada de esa manera sin poder salir de una llave. Era un sentimiento que me gustaba. Aun así no podía dejar de preocuparme por ella. Sabía que estaba sufriendo mucho y entonces comenzó a gritar.
-YA DEJAME, SUELTAME YA ME DUELEEEEEE AAYYYYYYYYYYYY ME RINDO
Eliott no la soltaba, solo continuaba presionando a pesar de que estaba pidiéndolo, llevaban al menos 4 minutos en eso. Nayeli comenzaba a perder la energía en eso.
-PORFAVOR DEJAME, ME VAS A ROMPER LAS PIERNAS, ME RINDO YA
En ese momento, Eliott la soltó y sin decir una palabra regresó a su puesto junto a mi hermana
-Lo hiciste bien –Dijo Vanessa- Pueden retirarse los dos. Nos vemos mañana en el entrenamiento sin falta.

Los dos chicos se fueron sin problemas. Tomaron sus cosas y sin decir una sola palabra se esfumaron de ahí. Nayeli se notaba enojada, pero mas que eso, se sentía humillada por haber sido derrotada tan fácilmente por niños. Comenzó sollozar.
-Lamento haber tenido que hacer eso, Nayeli –Comenzó mi hermana- Quiero que visualices los ojos de ambos chicos. Quiero que me digas que veías en ambos.
Nayeli no contestaba, ya había empezado a llorar y estaba tratando de contener sus lágrimas y limpiar las que se le escapaban. Mi hermana insistió con la pregunta hasta que Nayeli se soltó a llorar y exclamó
-¡Nada de misericordia! –Dijo- Son unos monstruos.
-No, no lo son –Repuso mi hermana- No lo notaste, pero ambos estaban completamente bajo control. A pesar de que cuando peleaste con Sara te comportaste muy violenta, parecía que quisieras arrancarle la cabeza. Ella guardó la calma y te neutralizó fácilmente. Eliott es su hermano, ¿Puedes imaginarte la furia que él tuvo al ver que atacaste de manera tan violenta a su hermana melliza? Yo les indiqué lo que hicieron. Sara se contuvo las ganas de hacerte sufrir, pero también le dije Eliott que usara sus técnicas contigo como quisiera, y que se detuviera cuando lo quisiera a pesar de mis órdenes. Ahora tienes las dos caras de la moneda. Por una parte, tu descontrol te llevó a arrojarte sin pensar a ellos, y por la otra, su calma los ayudó a neutralizarte con técnica y fuerza. ¿Entiendes que es lo que quería hacer?
Nayeli asintió con su cabeza y ya había dejado de llorar. Se veía atenta y se sobaba las rodillas aún.
-Nayeli… -Dijo Vanessa- es hora de que calmes esa furia que tienes contra esa chica. Sólo así conseguirás derrotarla. Yo te enseñaré a hacer eso. Son solo 15:28, tenemos mucho tiempo para que te enseñe estas técnicas con la ayuda de mi hermanito (me volteó a ver y guiñó el ojo). Así que. Quítate ese pants, y descansa un poco. Hermanito, ven aquí.

No había hecho Judo en mi vida, yo fui el juguetito de ambas durante el resto del día, mi hermana me hacía una técnica y Nayeli la copiaba. Aprendía muy rápido y al paso de unas horas, todos estábamos riendo de la manera en que me azotaban y hacían algunas llaves entre las dos. Nayeli iría a practicar esa semana con mi hermana. Ella la prepararía para el siguiente fin de semana, cuando estaba programada la pelea con Yoali. Yo confio en que Nayeli pueda vencerla. Y aunque no, yo estaré con ella pase lo que pase.
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MensajeTema: Re: El último entrenamiento de Nayeli   Sáb Abr 08, 2017 8:54 am

Esta muy interesante, estoy deseando leer el combate final.
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