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 El entrenamiento de Nayeli.

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SoulFight



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MensajeTema: El entrenamiento de Nayeli.    Vie Feb 03, 2017 1:05 am



Después de la derrota de Nayeli contra Yoali, y la humillación que la hizo pasar, realmente comenzó a ser mucho más determinada. No estoy diciendo que estuviera bien que la lasitmara y la dominara de esa manera tan cruel, pero desde esa vez Nayeli comenzó a mejorar en todos los aspectos de su vida. En la escuela, sus notas dieron un enorme salto. Si antes sus notas eran buenas, logró incluso mejorarlas. Comenzamos a ir a correr todas las mañanas. No tardó mucho en entrar por su cuenta a un gimnasio, y comenzar a aprender boxeo ahí mismo. Tenían un ring para eso y de verdad, a veces me daba algo de miedo que ella se pudiera lastimar. Había varias chicas que hacían sparring con ella, entre ellas nuestra amiga Miranda. Ella entró también al gimnasio con ella. Se volvieron mucho más amigas desde la pelea con Yoali. Les contó todo a ella y a Diego (quienes comenzaron a ser pareja no hace mucho tiempo). Ambas compartían casi todo, y nosotros generalmente hacíamos lo mismo. Éramos un cuarteto perfecto. Yo comencé a practicar lucha olímpica en los gimnasios de la universidad donde iba mi hermano. Consiguió convencer a su entrenador que me enseñaran lo básico con los más jóvenes y la única razón de que aceptara es que mostré un entusiasmo, según el entrenador, pocas veces visto en aprender a luchar. Incluso comencé a tomar mucho agrado por el deporte en sí.
Pasaron unos 3 meses desde la pelea, y parecía que Nayeli ya había cambiado mucho en su cuerpo. Sus brazos se tornearon un poco y sus piernas aumentaron de volumen. Vestía un poco más atrevida de lo que solía hacer e incluso su forma de ser era diferente. Era un poco más graciosa y coqueta conmigo. No sé qué estuviera pasando por su cabeza pero realmente estaba haciendo ligeros cambios para bien. La escuela estaba a tan solo un mes de terminar. Ese último año que pasé en la secundaria no fue tan malo como pensaba. Solo era el hecho de los estudiantes que solo tenían futuro como maleantes y pues, que mi novia no estaba 100% completa desde que peleó con Yoali. Algo de ella se le fue en ese momento, lo podía captar en la manera en que ella me solía decir bromas como “hoy le hice KO a una chica en el gym, quizás ya puedo con Yoali” y luego reía un poco. Yo trataba de reír pero me costaba porque sabía que no era una broma demasiado placentera ni para ella ni para mí. Sólo una vez me animé a hablar con ella de eso, porque ya era demasiado. Una vez estábamos en mi casa. Veíamos una serie en Netflix recostados en mi sillón, pero era realmente mala. Ella comenzó a hacerme cosquillas. Yo siempre he sido extremadamente sensible a las cosquillas y ella lo sabía, entonces traté de luchar con su nueva fuerza adquirida para que se detuviera, pero realmente había una gran diferencia. No me gustaba la idea de que ella se estaba fortaleciendo más que yo, pero en ese momento debía demostrar que podía con ella… o dejarme ganar. Me sentí extraño, no quería que ella recordara el momento en que Yoali la inmovilizó solo por mi orgullo de querer ganarle. Después de un rato de lucha y que me dejé inmovilizar lo más actuado que pude. Ella se quitó de encima de mí y se sentó, jadeando.
-Creo que tenemos que hablar amor – Le dije
-¿De qué amor? – Respondió, aun jadeando.
-Sé que has mejorado en muchos aspectos, y eso me alegra mucho. De verdad que verte feliz me llena a mí mismo de felicidad, pero sé que algo anda mal. Y ambos sabemos qué es. ¿Quieres hablar de ello?
Después de eso, ella me comentó que se sentía aun incompleta porque necesitaba aun demostrarse que podía ser fuerte como Yoali. Aún estaba muy atónita con ese sentido con su cuerpo. De saber si podía ser lo suficientemente fuerte como para vencer a otra chica. Se me hizo raro el comentario ya que en su gimnasio todo el tiempo hacía sparring y había llegado a noquear a algunas chicas con todo su entrenamiento. El chiste de su complejo no era si podía vencer a otras chicas, era el hecho de que no sabía si podía vencer a Yoali. Y menos de esa manera ya que ella era al menos una cabeza más alta que Nayeli y su resistencia era muy superior. Mucho tenía que ver que de hecho su edad también era superior a la de ella pero Nayeli no quería darse por vencida con ese tópico. Ella me recordó lo que me dijo el día en que ella perdió. Necesitaba entrenar y para eso necesitaba mi ayuda. Esa había sido la razón de que yo entrara a lucha en primer lugar. No era la gran cosa, pero sí sabía algunas cosas que podrían ayudarla.
-Puedo enseñarte lo que sé amor – Le dije, dubitativo – Pero para mí sería mejor que nos olvidáramos del asunto. En verdad temo por tu seguridad
-¿A sí? – Me dijo mientras me veía de manera colérica – ¿No crees que pueda ser tan fuerte como para ganarle a esa perra?
-Yo no dije eso amor, sólo que ella es más grande. Y yo quiero protegerte
-Por eso te estoy pidiendo ayuda a ti y no a nadie más, ¿Quién mejor que mi novio para que me cuida en los entrenamientos y que me ayude a superar mis miedos? La mejor forma en que me protegerás es ayudándome a estar lista, si no lo haces tú, nadie más lo hará. Es un hecho que voy a volver a pelear con ella, pero no quiero volver a perder. Por eso te necesito. Necesito que me protejas de esa manera. Entrenándome, ayudándome a mejorar.

Después de escuchar todo eso casi lloro, era realmente hermoso ser considerado como la única opción de una persona. Realmente me sentí halagado y decidí que empezaríamos a practicar en esa semana, pero no podía ser conmigo, después les contaré sobre nuestras luchas. Por ahora deben saber que arreglé otra pelea para ella. Un pequeño combate privado para que ella pudera practicar. Quisimos poner una fecha para que pudiéramos decirle a Yoali acerca de la revancha, y tenía que ser cuando la escuela terminara como máximo. Y solo faltaba un mes para eso. Nayeli ya se había puesto en forma físicamente, pero la lucha era algo que aún no dominaba. Yo le enseñé algunas técnicas de derribos y de llaves para poder luchar un poco mejor y agendamos su primera lucha unos días después. La primera persona con quien lucharía es Miranda. Ella había reforzado su cuerpo también y practicado sparring con ella en boxeo. Sencillamente era una buena oponente sobre todo por el hecho de que éramos amigos todos. Y, sin mentir, me parecía sumamente erótico imaginar ese escenario. Mi mente tenía dos fines para lo que estaba a punto de hacer. Quedamos con Diego y Miranda de ir al Gym en el que entrenaban el domingo. Ese día no abren así que lo tendríamos todo para nosotros. Solo tuvieron que hablar ellas dos con el entrenador para que les diera permiso de usarlo.
Los cuatro llegamos juntos al lugar. No había ningún tipo de palabra entre nosotros. Solo que a Diego y Miranda se les hacía algo muy extraño todo eso. Principalmente porque ellas entrenaban boxeo y al invitarlas a que tuvieran una sesión de lucha, tenían muchas preguntas pero queríamos decirles todo ahí adentro. Naye y yo creíamos que no estarían de acuerdo, pero llevábamos algunas botanas (saludables por petición de ambas chicas) y jugos para que la noticia fuera un poco más digerible con comida, así se hacían las cosas en México. Los grandes tratos de las empresas no eran en reuniones, sino en cenas o desayunos. Algo que aprendí de mi papá años atrás. Después de algo de calentamiento, Diego y yo comenzamos a hacer demostraciones de derribos y llaves de neutralización básicos para que las chicas vieran como se hacían. Nosotros las guiaríamos mientras lo hacían. Ellas querían estar un poco cansadas para la pelea. Eso era porque decían que si su cuerpo ya estaba en el límite, o muy cerca, entonces el esfuerzo extra que hicieran sería compensado en resistencia extra y así lo hicieron. Diego y yo no hicimos ejercicio y ellas se perdieron en el gimnasio (que era inmenso) durante una hora. Al volver, nosotros teníamos listo el mini picnic de fruta, jugo y algunas verduras con chilito y limón. En realidad todo se veía apetitoso, Diego y yo no comimos absolutamente nada.
-Naye – Dijo Miranda, con un trozo de manzana mordido en un tenedor – Nosotros hemos sido amigas desde hace mucho, y claro que no tengo miedo de ayudarte a practicar lucha. Somos amigas y nada va a cambiar, pero estoy preocupada. Nunca había visto o escuchado de una petición así sólo por qué sí. Diego y yo queremos saber la razón de que estén haciendo esto. Estoy segura de que no hay secretos entre ustedes.
-Creo que es hora de decirles – Dijo Nayeli, terminando su bocado con la ayuda de un poco de agua de pepino y limón – Hace unos meses, tuve una pelea con la tipa esa, la que va recursando la secundaria.
-¿Yoali? – Inquirió rápidamente Miranda –
-Precisamente – Dijo Nayeli, se le notaba algo preocupada – Ella parece estar aferrada a quitarme de su camino y romper nuestra relación, así que la confronté en mi casa en una sesión de lucha. Perdí horriblemente y quedé humillada enfrente de mi novio (me volteó a mirar). Quiero derrotarla antes de que termine la escuela. He entrenado mucho con ese propósito pero aún me falta conocer más de lucha para poder estar a su altura. Ella es más grande, tiene ventaja. Pero solo debo aprender a pelear con chicas más grandes. Tú eres más alta que yo Miranda, no tanto como ella pero sí algo. Por eso es que quería practicar contigo, que estamos al mismo nivel en cuanto a conocimientos de lucha.
-¿Tú sabes lo que pienso de eso no? – Respondió Miranda – No quiero que te haga daño. Podemos tener la lucha, no hay problema de eso. Sólo que… quizás no sea una buena idea que luches con ella.
-Eres mujer cómo yo – Respondió rápidamente Nayeli, Diego y yo habíamos sido relegados a observar – sabes lo que se siente que una chica que quiere a tu chico tenga algo que tú no, altura, senos, nalgas o incluso que sea más fuerte es una de esas cosas que yo no puedo tolerar. Si no la derroto, entonces lo olvidaré después de mucho tiempo, pero el recuerdo volverá y me echará abajo como le hace en algunas ocasiones últimamente.
-Creo… creo que te entiendo amiga – Dijo Miranda – Esta es tu batalla, no puedo ayudarte a pelear ni tampoco convencerte de lo contrario. Empecemos entonces. Ustedes dos (dijo mientras nos volteaba a ver a mí y a Diego) No coman nada mientras estamos en la lucha, que ustedes no terminarán rendidos de estar sentados.
Miranda se levantó rápidamente de su asiento, cargó su mochila y se dirigió al baño, decidida. Nayeli la siguió. Iban a cambiarse para el encuentro. Diego y yo guardamos el resto de botana que quedaba y nos fuimos al ring que estaba en el gym. No pasó mucho tiempo antes de que ellas salieran. Primero salió Nayeli, vistiendo un traje de baño verde con detalles de tréboles, iba descalza y con el cabello castaño oscuro amarrado en una cola de caballo. Justo detrás de ella iba Miranda, con un traje de baño de una sola pieza azul. Tenía descubierto a los lados, dejando ver parte de su cintura y hasta la cadera. Ambas caminaban de una manera algo tímida por la forma en la que las estábamos mirando, pero después se voltearon a ver, rieron un momento y comenzaron a caminar como si estuvieran modelando los trajes de baño, pasaron cerca de nosotros y nos coquetearon un poco. Ambos estábamos atónitos y realmente me sentí muy bien de ver así a Nayeli. Estaba mejorando mucho su autoestima y la forma en la que veía su cuerpo.
Subieron al ring ellas juntas, se pusieron de frente mientras no sabían que hacer. Se miraban fijamente hasta que Miranda dio el primer paso. Comenzó a acercarse a Nayeli con las manos arriba y Nayeli se dejó vencer en ese duelo de actitud. Ella retrocedió en cuanto se sintió amenazada por Miranda. Su pelo sostenido por una cola de caballo se balanceaba conforme ella se movía erráticamente hacia atrás. Ese había sido un error que cometió y yo se lo dije al final de la pelea. Miranda tomó sus hombros y la llevó hasta el esquinero del ring de box. Este era bastante alto, ellas sobrepasaban su altura por unos centímetros. Nayeli no se defendía, solo manoteaba y trataba de regresa el empujón a Miranda pero no lo lograba. Miranda misma estaba comenzando a enfadarse por la inseguridad de Nayeli al pelear, entonces comenzó a hacer más seria la batalla. Tomó a Naye del cuello y bajó su cabeza en un candado completo. Apretaba su cuello con fuerza.
-Esto es un candado, Nayeli – Dijo Miranda con decisión – Te puedo apretar lo que quiera hasta que te liberes
Nayeli dio un grito agonizante en cuanto Miranda le dio un fuerte apretón al candado. La cara de Nayeli pasó rápidamente a color rojo por la presión, y apretaba los dientes con fuerza para no gritar. Miranda daba apretones de repente y eso liberaba los gritos de dolor de Nayeli que no se podía defender. Miranda dio un apretón más y lo mantuvo con fuerza. Nayeli comenzó a gritar y a gemir de dolor en esa sencilla llave. Se hincó y parecía que se estaba rindiendo ya. Miranda no la superaba por mucho peso o altura, no tenía una ventaja clara sobre la fisionomía de Nayeli así que no soltó la llave. Terminaron al ras de lona mientras Nayeli aún gemía de dolor sin articular palabra. Miranda no decía nada tampoco. De repente, Nayeli dio una especie de espasmo en el que sus piernas se elevaron, moviendo a Miranda un poco. La cara de sorpresa de los tres no se hizo esperar.
-¡Vamos amor! – Grité sin pensarlo – Tú puedes, libérate.
Otro pequeño salto hizo que Miranda tratara de mantener su posición dominante, pues la sacó de balance un poco. Las piernas de Nayeli se elevaban, tratando de romper la llave. Fue al tercer intento, que ella logró algo. Sus piernas al caer lograron alcanzar el cuello de Miranda. Nayeli sintió como su punto de apoyo cambiaba, y entonces comenzó a apretar su cuello con sus musculosas pantorrillas y a arrojar a su oponente hacia atrás. Un pequeño gemido apagado salió de la boca de Miranda al ver que Nayeli se estaba liberando. No pudo mantener más tiempo el agarre y tuvo que soltar a Nayeli. Ambas se reincorporaron lo más rápido que pudieron. Puestas de rodillas una frente a la otra. Se miraban desafiantemente. Esta vez, Nayeli fue quien tomó la iniciativa. Rápidamente se arrojó sobre Miranda sin dejarla defenderse. Miranda cayó hacia atrás muy fuerte sacándole un poco el aire. Luego Nayeli recordó esos videos en donde chicas podían dominar a hombre fácilmente haciéndoles facesitting. Eso hizo, se colocó encima de Miranda, tomó sus manos y trató de sentarse en su cara, pero ella no lo permitía. Luchaba con fiereza empujando su abdomen e interponiendo su cabeza en el camino de la pelvis de Nayeli para no quedar rendida ante ella en una posición así. Logró hacer que Nayeli perdiera el balance y se quitara de encima. Fue entonces cuando decidió pelear más fuerte.
Miranda tomó una de las piernas de Nayeli y se levantó, jalando esta misma hacia arriba y poniendo a Nayeli en una posición difícil para sostener su cuerpo. Entonces pasó una de sus manos por debajo de la rodilla de Nayeli y se dejó caer hacia atrás. Vio ese movimiento en un video unos días atrás. Coloco sus piernas enredando la pierna izquierda de Nayeli, luego colocó su tobillo debajo de su axila y comenzó a jalar. La presión de la llave hacía que Naye gritara con fuerza. Su hueso femoral estaba siendo doblado y su tobillo se torcía al mismo tiempo. Ella trataba de luchar contra el dolor pero parecía que le iba a arrancar la pierna. Ella trataba de alcanzar las cuerdas para que la soltara, pero Miranda pesaba, y se le dificultaba mucho llegar. Nayeli comenzó a arrastrarse dolorosamente tratando de alcanzar las cuerdas, pero un nuevo apretón en la llave por parte de Miranda sacó otro grito gutural de los pulmones de Nayeli. Ella colocó las manos en la lona, como si en cualquier momento fuera a tapear para rendirse, una de sus manos se levantó con esa intención, pero en ese momento recordó la pelea con Yoali, la manera en que la humilló enfrente de su novio y no iba a pasar por lo mismo de nuevo.
Nayeli tomó con sus manos los tobillos de Miranda y los abrió con fuerza, nadie esperaba ese despliegue de poder tan increíble en un momento así. Luego de eso, jaló con fuerza su pierna, liberándola de la llave de Miranda. Aún dolía pero aguantó bien el sufrimiento y se puso de pie sin soltar las piernas de miranda. Puso sus pies debajo de sus axilas, haciendo que miranda quedara únicamente apoyada sobre su cabeza, su cabello se regaba por la lona del ring y miraba con mucho sociego a su amiga Nayeli, que ahora tenía una sola meta. Ganar esa pelea. Recordó esta llave cuando se la aplicó Yoali. Sabía lo efectiva que era y la iba a poner en práctica en ese momento. Comenzó a jalar sus piernas hacia un lado, haciendo que Miranda quedara justo boca abajo. Sus pequeños senos quedaron aplastados y su cabello se regó en su cara, haciéndole imposible ver nada. Sus manos extendidas al frente no podían apoyarse para hacer fuerza, entonces Nayeli se sentó en su espalda, jalando sus piernas hacia atrás en un Boston crab perfecto.
Miranda se quitó el cabello de la cara, no esperaba algo así de Nayeli. El dolor era inmenso en su espalda y cadera. Sus ojos y dientes estaban apretados por el dolor. No había hecho ningún sonido, pero después de un momento, comenzó a gritar desconsoladamente por la presión en su espalda. No podía creer lo fuerte que era Nayeli, el agarre era muy firme y no le permitía moverse. Poco a poco Nayeli comenzó a hacer su trasero más hacia atrás, provocando que las piernas de Miranda hicieran un arco mucho más pronunciado.
-Aaaaaaaaaaaaayyyyyyyy – Gritó miranda, indefensa –
-¿Te rindes? – Le preguntó Nayeli, con tranquilidad.
-N…n…NOOOOOOO – Gritó con fuerza Miranda –
-Muy bien – Respondió Nayeli, agitada
Nayeli apoyó su trasero sobre la cabeza de Miranda y soltó una de sus piernas. La otra pierna quedó flotando en el aire porque la espalda de la linda chica estaba muy arqueada. Los gritos de Miranda ya eran para morir. Las lágrimas salían de sus ojos y algo de saliva escurría de su boca por el shock en el que estaba entrando. Gemía con fuerza tratando de moverse, de liberarse pero la llave era muy férrea, parecía no tener escapatoria. Miranda levantó su mano derecha y comenzó a tapear en la lona.
-Me rindo, me rindo, yaaaaaaaaaaaaa –
En ese momento Nayeli soltó la pierna de Miranda, pero la sostuvo un momento en el aire para que no se estampara contra la lona de manera violenta. Luego dejó su pierna con cuidado y se puso al lado de ella. Ambas jadeaban fuertemente. Después de unos minutos de reposo de ambas, se voltearon a ver, se dieron una sonrisa y luego rieron tiernamente.
-Gran pelea esa Naye – Dijo Miranda – No pensé que podrías aplicar una llave con tanta fuerza
-Tú también estuviste excelente – Admitió Nayeli – casi lloraba cuando me torciste la pierna.
-Espero que ganes contra Yoali – Dijo Miranda – Con esta nueva fuerza que tienes, siento que la puedes vencer. Y con ella no serás tan condescendiente de soltarla cuando se rinda como conmigo.
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murasame

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MensajeTema: Re: El entrenamiento de Nayeli.    Sáb Feb 04, 2017 3:41 am

Buena historia siento que nayeli es genial y una muy buena chica espero que tenga su revancha
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sugoishadow



Posts : 244
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MensajeTema: Re: El entrenamiento de Nayeli.    Sáb Feb 04, 2017 12:31 pm

Me gusto la historia, esperamos que tenga revancha y mas historias.
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MensajeTema: Re: El entrenamiento de Nayeli.    

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