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 Sara v/s Abby

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mich25

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Posts : 54
Join date : 26/06/2015

MensajeTema: Sara v/s Abby   Vie Sep 23, 2016 5:03 pm

Estimados foreros!!!!!

He escrito un relato de lucha sexual femenina llamado Sara v/s Abby.

Espero sus comentarios.

saludos

miguf25

                                                           
Sara v/s Abby

Para las vacaciones de verano había decidido viajar en su automóvil por las carreteras principales del país
y así aprovechar de conocer algunos poblados rurales. Además, el año en curso había sido de mucho trabajo.
Ese primer día de vacaciones, el calor comenzó a azotar desde muy temprano por lo que decidió llevar ropa veraniega como una falda jean, una tanga rosa, zapatos blancos sin tacón y una fina blusa de algodón blanca que se había atado por debajo de sus pechos, dejando al descubierto su vientre plano. Además, los botones de su blusa estaban sin abrochar permitiendo que sus increíbles pechos se pudieran apreciar.
Rubia y hermosa de 25 años, ojos azules, 1.70 cm, 55 kilos, cuerpo atlético y bronceado,
senos redondos y turgentes. Todo su resplandor se debía a una dieta equilibrada, gran ingesta de agua,
visitas periódicas al gimnasio y a clases constantes de spinning y pilates. En resumen, así es Sara, una
mujer moderna que se viste a la moda y poseedora de una personalidad cautivante.
Mientras las horas avanzaban su viaje transcurrió sin sobresaltos hasta que llegó el
atardecer, entonces se percató que necesitaba un lugar para pasar la noche. En eso, observó un
anuncio en la carretera sobre un pequeño pueblo, un kilómetro más adelante, que ofrecía servicios
de hospedaje.
Con la oscuridad de la noche, ingresó al poblado. Avanzó por la calle principal hasta
que divisó un pequeño motel, era justo lo que necesitaba ya que en ese momento solo quería una
ducha, cenar y dormir. Estacionó su automóvil en un pequeño estacionamiento junto al inmueble,
al salir del coche y antes de entrar al motel, apretó aún más el nudo de su blusa para exponer más
su escote.


Al entrar al lugar, observó a una joven y hermosa mujer leyendo una revista en la
recepción, llevaba puesto pantalones y camisa vaquera con un escote pronunciado. Morena, ojos
verdes, 1.70 cm, 55 kilos, 25 años, cuerpo bronceado, pechos grandes, redondos y turgentes.
 

Al levantar la mirada, la chica recepcionista encontró que los ojos azules de Sara
estaban clavados en los suyos. Fue un corto pero intenso momento, en el cual a ambas les pareció
tener una sensación de celo y odio mezclado con deseo ardiente, Sara pudo sentir como sus pezones
se endurecían sintiendo los ojos de la chica sobre su cuerpo. Era lógico pensar en ese momento que
la recepcionista sentía lo mismo y con la misma intensidad.


"Quisiera una habitación para pasar la noche", dijo Sara con una sonrisa.

"Por favor, firma aquí", dijo la recepcionista y agregó,

"Voy a necesitar una tarjeta de crédito, las habitaciones tienen que ser pagadas por adelantado".

Acto seguido, Sara entregó su tarjeta de crédito y firmó el registro de huéspedes. De inmediato,
recibió la llave de su habitación.

"Es la habitación número 106", dijo la joven, agregando, "es bastante tranquila".

"Necesito ducharme y luego comer algo", ¿me puedes recomendar un lugar?", preguntó Sara.

"El restaurant del pueblo está al norte como a 100 metros por la calle principal", replicó la
hermosa morena.

Sara agradeció la información y se dirigió a su habitación. Una vez allí pudo
constatar que poseía un espacio amplio y limpio, con una mesa en el centro y una cama de
dos plazas en un rincón. Frente a la cama había un televisor plano de 40 pulgadas y un baño
bastante limpio en la parte posterior. A Sara le pareció una típica habitación de motel, aunque
más amplia, ordenada y limpia que aquellas que había conocido.
Se quitó sus zapatos y luego se arrojó boca arriba sobre la cama, al mirar el
techo notó que su cuerpo ardía y sus pezones estaban duros, entonces deslizó su mano derecha
por su vientre y se desabrochó la falda, luego al tocar su tanga se percató que estaba húmeda,
en eso la retiró hacia el lado e insertó su dedo índice en su vagina, lo que la hizo gemir de placer.
Cerró sus ojos y vio la imagen de la mujer de la recepción, imaginó frotar esas esplendidas tetas
contra las suyas y así dominar sexualmente a ese joven y hermoso cuerpo, prosiguió con sus
fantasías hasta que su sexo se corrió.
Más tarde, al salir del motel caminó por la calle principal hasta que llegó al
restaurant, una vez allí consumió ensaladas, atún y agua tónica. Al finalizar, compró dos barras
de chocolates para luego regresar al motel. Más tarde y al llegar a la recepción Sara le pasó a
la joven recepcionista una de las barras.


"Pensé que te gustaría esto", dijo Sara, con una sonrisa.

"Gracias, es muy amable de tu parte", respondió la joven.

"Mi nombre es Sara", ¿cuál es el tuyo?

"Soy Abigail, pero todos aquí me dicen Abby", respondió la chica.

Sara tenía la íntima esperanza que con esta conversación se rompiera
el hielo y la chica tuviera la confianza como para enviarle algún reto o desafío. Pero la
joven recepcionista actuó como si nada, sin dar ninguna señal que pudiera entenderse
como un posible enfrentamiento entre ellas, es más parecía que todo el terreno ganado
desde el contacto inicial se había esfumado.


"Okay, que tengas una buena noche,  tal vez te vea en la mañana", agregó Sara.

"Qué tengas una buena noche", contestó Abby devolviendo la sonrisa.

Mientras Sara se dirigía a su habitación pensaba en la actitud decepcionante
de la joven. Si Abby se había dado por vencida tan fácilmente, entonces no debería ser una
buena contrincante, pero a pesar de la decepción sabía en lo más profundo que Abby sería
una excelente rival y muy competitiva.


Al acostarse en la cama, se dio cuenta de que estaba ardiendo y cuanto más
pensaba en Abby más quería dominar sexualmente a esa mujer. De pronto, se levantó queriendo
darse una ducha, enseguida se quitó sus zapatos y la falda quedando solo con el tanga rosa y su
blusa, estaba a punto de desatar el nudo de su blusa cuando alguien llamó a la puerta, su corazón
dio un salto.
¿Sí?, preguntó.

"Solo estoy dejando algunas toallas extras, en caso de que las necesites", dijo Abby.

Sara se acercó a la puerta y la abrió.

Abby estaba de pie con un par de toallas apiladas en sus manos. Al mirar
directamente sus ojos verdes, Sara creyó detectar un brillo de emoción en la chica, lo cual
pensó debía ser por el vestuario que llevaba puesto en ese momento.


"Pensé que necesitarías algo", rompió el silencio Abby.

"Gracias, realmente aprecio tu consideración", replicó Sara para luego preguntar:

¿Por qué no entras un momento?

"Bien, pero sólo un momento", dijo Abby.

"Siéntate en la cama y cuéntame un poco de ti y del pueblo”, comentó ansiosa Sara.

Al cruzar la puerta, Abby se fue a sentar en un extremo de la cama
estirando sus piernas y quitándose el calzado. Sara al verla tan decidida, cerró la puerta
y luego la imitó, sentándose en el otro extremo de la cama, pero a diferencia de la
recepcionista cruzó sus piernas e inclinó su cuerpo para que su invitada tuviera una buena
vista de su tanga y escote.
"A pesar de que la zona es calurosa, tiene un paisaje hermoso. Además, siempre se
pueden hacer cosas divertidas como asistir a fiestas o salir de excursión", recalcó Abby.

¿Qué hay de los chicos?,  preguntó inquisitiva Sara.

"Existen bastantes chicos en la comunidad, por otro lado, soy estudiante de la
universidad local. Así que hay bastantes chicos allí para elegir, este semestre
tengo licencia médica pero el próximo semestre volveré. Además en la misma
universidad, he hecho un montón de cosas con las chicas", finalizó Abby.

Las dos mujeres se miraron directamente por un breve instante.

¿Eres lesbiana?, preguntó Sara.

"No exactamente, en realidad, me gusta competir sexualmente con las chicas y
así demostrarles que soy la mejor mujer de este pueblo", concluyó Abby.

Enseguida Abby volvió a sonreír, pero esta vez la sonrisa se había vuelto mucho
menos inocente y más lasciva.

Sara por su parte, le devolvió la sonrisa exactamente de la misma manera,
para luego peguntar:

¿Eres buena en luchas sexuales?

"Claro que sí, mis tetas, pezones y clítoris se ponen duros cuando estoy caliente
y son difíciles de vencer", respondió Abby con total seguridad.

¿Cómo crees que te iría conmigo?, indagó rápidamente Sara.

“Creo que te podría vencer”, replicó Abby para luego preguntar:

¿te gustaría averiguarlo?

Sara escuchó la pregunta y de inmediato se puso de pie, luego lentamente
deshizo el nudo de su blusa dejándola caer al suelo, aprovechó ese impulso para echar hacia
atrás sus hombros haciendo que sus tetas resaltaran erectas y turgentes. Al bajar la mirada
se sorprendió de que sus pezones cortos y rosados estuvieran tan duros, no podía recordar
la última vez que había estado tan excitada.
Abby al observarla, se levantó raudamente de la cama. Desabrochó los
botones de su camisa vaquera arrojándola al suelo para luego quitarse su pantalón vaquero
y lucir su tanga negro. Al ver que Sara la observaba, echó sus  hombros hacia atrás haciendo
resaltar sus espléndidas tetas redondas y turgentes; mientras que sus pezones un poco más
largos que los de Sara, eran rosados y estaban totalmente duros.


Durante un momento, ambas mujeres se observaron en silencio buscando
alguna debilidad en el cuerpo de la otra, lo cual les resultó imposible de encontrar. La tensión
sexual y la competitividad se podían sentir en toda la habitación.


En ese instante, Abby se acercó sigilosamente hasta que sus tetas quedaron
alineadas con las de Sara, ambas pudieron comprobar que tenían las mismas dimensiones.
Luego apartaron la mirada de sus tetas para mirarse directamente a los ojos, sus miradas
eran penetrantes y desafiantes.


De pronto, Abby instintivamente levantó sus manos y tocó los pechos de su
rival, apretando de paso sus pezones rosados. Sara gimió e inclinó suavemente su cabeza
hacia atrás, no podía creer que sus tetas estaban siendo masajeadas por aquella perra que
desafiaba su poder de mujer.


Al seguir el masaje, Sara gimió varias veces nuevamente y notó que sus
piernas se debilitaban por el intenso placer. Utilizando al máximo su concentración, llevó
sus manos hacia las tetas de Abby, las acarició y de paso apretó sus pezones; esto hizo
que Abby emitiera un gemido.
¿Crees que tus tetas están listas para combatir contra las mías?, consultó en medio
de un gemido Sara.

"Mis tetas van a derrotar a las tuyas", respondió Abby con sus ojos aún cerrados de
placer y mordiéndose el labio inferior.

Entonces, ambas mujeres se abrazaron mutuamente. Aplastaron sus tetas y fusionaron
sus pezones.

"Oh Dios mío, tus pezones son como verdaderas dagas", gimió Sara con sus ojos cerrados.  

"Por Dios, tus tetas están aplastando las mías", exclamó gimiendo Abby.

Frotaban sus tetas con frenesí, de arriba hacia abajo y de un lado a otro,
aplastándose mutuamente. Al mismo tiempo, sus pezones se punzaban en una lucha sin
cuartel, es más cada vez que estos acertaban en las tetas o pezones rivales sacaban
gemidos de las luchadoras que retumbaban en toda la habitación.


A esa altura, la excitación había llevado a que ambas se insultaran mutuamente para
menoscabar la integridad psíquica de la otra.    

"Maldita perra, mis tetas son mejores que las tuyas", gimió desesperadamente Sara.  

"No puta, mis tetas son superiores y mis pezones son más puntiagudos", respondió con
voz entrecortada Abby.  

Mientras seguían fundidas en su abrazo de oso, los minutos transcurrían
y ahora ambos cuerpos bronceados lucían completamente sudorosos por el esfuerzo físico
y la temperatura ambiental mientras que los gemidos se habían vuelto fuertes y constantes.
Luego de varios minutos, la lucha parecía seguir igual y no se apreciaba
ningún cambio en el actuar de ambas mujeres. Pero de pronto y en un acto repentino, Sara
alargó su brazo izquierdo y con su mano tiró de la espesa cabellera negra de Abby, haciéndola
retroceder.


En un intento desesperado, la morena recepcionista usó todas sus fuerzas
y estiró su brazo derecho y con su mano tiró de la cabellera rubia de Sara, haciéndola
retroceder también. Cada una tiraba con todas sus fuerzas de la cabellera de la otra,
con cada tirón se escuchaba un grito de dolor y placer de la afectada.


Estuvieron jalándose el cabello por un rato hasta que Abby logro tirar
del pelo y empujar simultáneamente a Sara, la cual cayó de espalda sobre la cama.
Ese fue el preciso momento que escogió la hermosa y joven recepcionista para saltar
y cubrir completamente a su rival, con lo que comenzaron a rodar por toda la cama
intentando cada una quedar sobre la otra.


Estuvieron rodando y gimiendo por algunos minutos hasta que
repentinamente se separaron, Sara quedó en el centro de la cama tendida,
jadeando y con su tanga rosa totalmente mojado, el sudor corría por su rostro
y por sus pechos. Abby había quedado tendida junto a ella, sus tetas se agitaban
con su respiración y su cuerpo sudaba copiosamente mientras que sus ojos brillaban
de excitación.


Sara al volver la mirada hacia su rival notó que la tanga negra de
Abby estaba mojada, inmediatamente supo lo que tenía que hacer, se incorporó
raudamente sacándose su tanga rosa empapado para luego ir a colocarse en frente
de Abby mostrando su sexo velludo de color rubio natural, luego en un acto provocativo
y desafiante, con uno de sus dedos abrió sus labios vaginales haciendo aparecer su clítoris
rosado y erecto.


Abby se molestó pero entendió el mensaje y de inmediato se puso de pie,
retiró su tanga negro mojado para luego acercarse a Sara y mostrarle su tupido sexo negro,
luego de lo cual con uno de sus dedos imitó el movimiento hecho por la rubia, apareciendo
su clítoris también rosado y erecto.
Era una respuesta clara y evidente de que aceptaba el desafío.

"Dios, como voy a disfrutar esto", comentó Sara sin apartar su vista de ese clítoris
y sin dejar de masturbarse.

"Creo que lo disfrutaré más yo", respondió Abby sin dejar de tocarse su vagina.

Había llegado el momento que tanto había deseado Sara, iban a dirimir
quién era la mejor mujer, aquella tensión sexual generada entre ambas en los días previos
estaba a punto de explotar.


Ambas se miraron y comprendieron lo que debían hacer, se sentaron
sobre la cama. Abby abrió sus piernas y empujó sus glúteos de tal modo que comenzó
a deslizarse lenta y sigilosamente hacia el centro de la cama. Al verla Sara supo que
debía hacer lo mismo, en un instante comenzaron a acercarse una a la otra lentamente
con sus piernas abiertas y con sus vaginas totalmente expuestas, sabían que iba a ser
una lucha sexual.
Sin dejar de mirarse, deslizaron sus piernas una sobre la otra mientras
que sus vaginas húmedas y tupidas estaban a punto de unirse como si fueran dos tijeras
abiertas acoplándose una en la otra. Fue así que los labios vaginales de ambas mujeres
se unieron y sus clítoris se frotaron, esto hizo que ambas gimieran estremecidas por
aquella sensación increíble.
"Oh, Dios mío", gimió Sara en éxtasis.

"Oh, por Dios", gimió Abby totalmente excitada.

Al unísono comenzaron a mover sus caderas frotando sus clítoris una y otra vez,
lo cual  originó una serie de gemidos en ambas. Pero ninguna de ellas quería mostrar debilidad
en frente de la otra, por lo que prosiguieron así por un momento que resultó interminable.


De pronto se detuvieron, advirtiendo que si seguían así podían correrse en cualquier
momento, además estaban cansadas y jadeantes por lo que usaron ese lapso para tomar aire pero
mantuvieron sus vaginas en contacto y sus culos apretados.


"Oh, sí", gimió Sara, con su cabeza hacia atrás, rostro sudoroso y respiración agitada.
Entonces, empujó suavemente sus caderas hacia adelante haciendo que su clítoris
frotara el de Abby.

"Perra", gimió Abby.

Luego, la recepcionista pensó que su experiencia en estas lides le había
enseñado a soportar placeres increíbles. Aun así, no podía creer que apenas podía soportar
las sensaciones que esta mujer le causaba y que amenazaba con desbordar su placer.
El cuerpo de Sara temblaba por el cansancio y la tensión pero sin embargo
seguía frotando su clítoris excitado contra el de Abby, deslizándolo de arriba a abajo y de
lado a lado mientras el sonido de sus gemidos llenaban todo el espacio.
Fue en ese preciso momento en que Abby empujó su cuerpo con fuerza
hacia adelante haciendo que Sara retrocediera unos centímetros en la cama, entonces
ésta clavó sus uñas en el colchón y devolvió el favor empujando sus caderas y su culo
con toda sus fuerzas, esto hizo que sus clítoris se frotaran con fuerza.


"Mi clítoris es mejor que el tuyo, perra", espetó en medio de un gemido Abby.

"Puta mentirosa, el mío va a derrotar al tuyo", respondió jadeante Sara.

Movían sus culos frenéticamente y esto hacía que sus clítoris se
frotaran con vehemencia, cada una se aferraba al autocontrol pero sentían en su
interior la proximidad de un orgasmo cada vez que sus sudorosos cuerpos chocaban.
Abby sentía una intensa oleada de placer ardiendo en su entrepierna,
pero con los ojos cerrados luchaba contra ese orgasmo mientras que Sara creía que se
desplomaría sobre la cama en cualquier momento. Ambas jadeaban con furia, sus
corazones golpeaban furiosamente sus pechos y sus glúteos apretados empujaban una
y otra vez sus cuerpos hacia el choque de sus clítoris y de sus vaginas mojadas, estas
últimas al hacerlo producían un sonido  inconfundible en la habitación.
Ambas se miraban con una mezcla de rabia y agonía, ya que sabían
que estaban a punto de correrse, además sabían que esta era la oportunidad de ganar
el combate.


Usando la poca energía de que disponía, Sara apoyó sus brazos en
la cama e incorporó  su cuerpo hasta alcanzar una cierta altura, enseguida se
abalanzó sobre su rival haciéndola caer de espalda sobre la cama. En ese momento,
Sara aprovechó el desconcierto y vulnerabilidad de su rival para quedar en la posición
superior y colocar su entrepierna justo en la entrepierna de la joven recepcionista, acto
seguido empezó a mover sus caderas hacia adelante y hacia atrás empujando su clítoris
hacia el de Abby, la cual al sentir el contacto frenético comenzó a gemir desesperadamente
tratando de resistirse al ataque, pero era demasiado tarde su cuerpo no podía contenerse
más, por lo que emitió un ruidoso y sonoro gemido, había alcanzado el clímax.
A los pocos segundos y mientras Sara aún seguía moviéndose, sintió un
tremendo orgasmo que estalló como una oleada de placer insoportable. La increíble
liberación de tensión sexual sacudió todo su cuerpo, cayendo al lado de su oponente.


Sus jugos de éxtasis se habían mezclado y fluido entre ellas.
Ambas lucían sus cuerpos sudorosos y voluptuosos mientras sus respiraciones
volvían lentamente a la normalidad.
Después de un breve momento, Sara levantó su cabeza para mirar a Abby.  

"Eres mía, perra", dijo sonriendo.

Abby no dijo nada, finalmente volvió la cabeza con rabia, murmurando, "Perra".

El despertador sonó al amanecer, Abby se incorporó y apagó el
molesto ruido. Poco a poco, recordó en dónde estaba y lo que había sucedido la
noche anterior. La habitación estaba iluminada por el sol de la mañana, Sara
no estaba en la cama, la había dejado mientras ella dormía.


Entonces, se sentó en la cama y pudo notar  que las sábanas
aún estaban mojadas por el sudor y los fluidos sexuales, luego se dirigió hasta
el cuarto de baño.
Al salir de la ducha, envolvió todo su cuerpo con una toalla.
De regreso en la habitación,  sus ojos se posaron sobre una nota que se
hallaba sobre la mesa de centro.
Tomó la carta que estaba dirigida a ella, la abrió y leyó.

Hola Abby,

Gracias por una noche inolvidable. Resultaste ser toda una
luchadora sexual, por lo que me gustaría probar algunas cosas nuevas que
no hicimos anoche. Así que, volveré pronto a estar por allá, hasta entonces,


Sara.

En el momento en que leía la nota, Abby notó que sus pezones se
ponían duros. Luego de leerla, sonrío maliciosamente y se juró que la próxima vez
derrotaría a Sara.
                                                             
FIN
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sugoishadow



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MensajeTema: Re: Sara v/s Abby   Miér Sep 28, 2016 12:08 am

Me gusto, pero lo habias publicado antes ?
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mich25

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Posts : 54
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MensajeTema: Re: Sara v/s Abby   Miér Sep 28, 2016 12:21 pm

Hola sugoishadow,


Si, lo había publicado en el antiguo foro, pero ahora lo pulí agregando
más información al relato, espero hacer lo mismo con otros relatos.

saludos cordiales

miguf25
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sugoishadow



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MensajeTema: Re: Sara v/s Abby   Miér Sep 28, 2016 2:03 pm

Con razón, se me hacia conocido. Very Happy
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MensajeTema: Re: Sara v/s Abby   

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Sara v/s Abby
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